Niña!, si yo fuera rey daría mi reino,
mi trono, mi cetro y mi pueblo arrodillado,
mi corona de oro, mis piscinas de pórfido,
y mis flotas, para las que no bastaría el mar,
por una mirada tuya.
Si yo fuera Dios, la tierra y las olas,
los ángeles, los demonios sujetos a mi ley.
Y el profundo caos de profunda entraña,
la eternidad, el espacio, los cielos, los mundos
¡daría por un beso tuyo!
Me ha encantado la entrada de Gibram y el directo deseo de Victor Hugo.
ResponderEliminarTus ojos mueven maravillas.
Besos
J,gracias por tu comentario.
ResponderEliminarMe alegra que te gusten estos dos grandes: V Hugo y Gibran.